Bolivia incorpora esta semana a un nuevo jugador en su mercado de transporte aéreo de carga. ABSA Cargo, filial del grupo LATAM, iniciará operaciones con una ruta procedente de Miami hacia el aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz, una terminal que vuelve a aparecer en el centro de la estrategia logística del país.
El anuncio fue realizado por el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, quien presentó la llegada de la aerolínea como parte de la apertura del espacio aéreo boliviano.
Un primer vuelo con 25 toneladas de carga
La operación inaugural está identificada como vuelo M3-8431 y cubrirá la ruta Miami–Viru Viru, con arribo previsto para las 05:20 del viernes 26 de junio. Después de su escala en Bolivia, la aeronave continuará hacia Florianópolis, Brasil, lo que convierte a Santa Cruz en parte de un corredor regional con conexión directa al mercado estadounidense.
ABSA Cargo operará con aviones Boeing 767-300F, equipos cargueros con capacidad para transportar hasta 55.000 kilogramos. En este primer servicio se prevé el traslado de aproximadamente 25.000 kilogramos de mercancía destinada al mercado boliviano, una cifra que ilustra el tipo de operación que el Gobierno espera atraer con mayor frecuencia bajo la nueva política aérea.

La séptima libertad aérea entra en juego
Uno de los elementos técnicos más relevantes es la aplicación de la séptima libertad aérea para carga. Esta figura permite que una aerolínea extranjera opere vuelos entre Bolivia y un tercer país sin que el trayecto tenga que iniciar o terminar en el país de origen de la compañía. Por su ubicación y capacidad operativa, el aeropuerto cruceño aparece como una plataforma natural para conectar carga entre Norteamérica, Sudamérica y otros mercados
Para el comercio exterior boliviano, la incorporación de ABSA Cargo representa una ampliación tangible de las opciones logísticas disponibles. La posibilidad de contar con más rutas y mayor capacidad de carga abre oportunidades para diversificar destinos y optimizar tiempos de envío, especialmente en sectores que dependen de entregas rápidas y confiables. Sin embargo, el impacto real de esta apertura dependerá de cómo se articule con los procesos internos del país, desde la eficiencia aduanera hasta la capacidad de respuesta de la infraestructura aeroportuaria y la demanda del mercado.

